HOJA EXTRA 17
NOVIEMBRE I

COMENTARIO BÍBLICO: Mt. 25, 1-13

Jesús enseña una vez más haciendo uso del recurso didáctico de la parábola. La de hoy está ambientada en una fiesta de bodas, apenas bosquejada en uno de sus momentos: jóvenes solteras, amigas de la novia, aguardando en casa de los padres de ésta a que venga el novio a buscar a su novia y dirigirse después en comitiva a casa de los padres de él para celebrar la ceremonia y el banquete nupciales.
Las amigas de la novia tipifican dos actitudes contrapuestas de espera del novio, quien vendrá con toda certeza, pero que ellas desconocen cuándo lo hará.
La actitud adoptada por las diez jóvenes va a ser de importancia capital y decisiva para ellas. En base a la misma, las necias, por carecer de la preparación suficiente, no estarán en disposición de tomar parte en la ceremonia y banquete nupciales. Las sensatas, que sí tienen la preparación suficiente, sí estarán en disposición de tomar parte.
De ahí la invitación a tener una actitud vigilante, una actitud sensata, activa, ante la venida del Hijo, quien vendrá, pero que se desconoce el día y la hora.

Para la reflexión
La vida humana, la de todos y cada uno, tiene sentido. Jesús nos invita a vivir sabiendo que lo tiene, nos invita a estar en la vida sin la sensación de estar encerrados entre las cuatro paredes de un universo determinado.
Caminamos hacia la venida del Hijo del Hombre, cuando Dios será todo en todos y dará desenlace definitivo a nuestros anhelos de inmortalidad. Vivir la vida desde esta consciencia es vivirla desde la sensatez evangélica de ser protagonistas activos del propio destino irreversible.
Indudablemente, hoy como ayer se corren dos riesgos: pensar que el futuro divino se demora porque tal futuro no existe o pasar de todo. Vivir la vida desde esta consciencia o inconsciencia es vivirla desde la necedad de renunciar a ser protagonistas activos de un destino propio irreversible. De ahí, tal vez, el aferramiento convulsivo al goce del presente, aferramiento limitante y estéril por falta de perspectiva y de horizonte. En el mejor de los casos podemos tener la impresión de que nuestra meta son nuestras propias conquistas. ¡Nos erigimos en dioses con pies de barro!
El asunto es grave y muy complejo. Como cristianos estamos llamados a poner sensatez evangélica. La parábola de Jesús nos invita a un necesario cambio de perspectiva: nuestra conducta cristiana debe estar determinada por la espera de la venida del Hijo del Hombre

DECÁLOGO DEL CATE III

MÁRCATE UN PLUS… algunos se conforman con lo justo y necesario: cole, actividades y cumplir “para que no me digan nada”… Pero nosotros te ofrecemos la posibilidad de ser más, de ir más allá, de crecer más, de vivir a tope, de llegar a donde nada ni nadie te pueden llevar… Y encima regalao… No te escondas, no te amilanes, atrévete y lánzate con nosotros…
NO ESTÁS EN EL COLEGIO… Hay gente que viene al cate como si de recibir lecciones y conceptos se tratara… Esto es un experimento de vida. Aquí no se aprenden cosas: se viven experiencias, se comparte lo vivido, se abraza a los amigos, se disfruta una borrachera de vida, se descubre con ojos de niño lo que significa esa palabra tan manida… “amor”…
Y LOS DOMINGOS FIESTA… Nos vemos por semana, claro, pero más importante es cuando nos juntamos a celebrarlo; aunque sea un tropel de ruidos y molestias, el domingo es el gran día, donde cobra sentido todo lo que vivimos, experimentamos y aprendemos en el cate. El domingo estamos al calor de la familia, del Jesús pan compartido, de los hermanos que caminan contigo… Perderse la celebración del domingo es tirar a la basura el corazón de la vida…

LA PARROQUIA ES “Koinonía”

Dos expresiones se han hecho familiares en la vida de las Iglesias:
– La primera, que la Iglesia es imagen de la Trinidad de Dios y por tanto debe asumir la forma de comunión...
– Y la otra, la Iglesia recibe vida de la eucaristía, la cual siempre es vínculo de comunión, signo de unidad. La eucaristía edifica la Iglesia que la celebra.
La parroquia puede ser definida como “comunidad de creyentes” y pueden existir posibles “comunidades de vida” formando parte de la parroquia, pero ésta, aunque sea comunidad de comunidades, siempre ha de permanecer como un “pueblo” caracterizado por el vínculo de la koinonía.
La parroquia ha de implicar relaciones intensas y directas, de una coparticipación de vida. En ella prevalece la dimensión de “pueblo” que se manifiesta en la “asamblea”, unida en la comunión trinitaria. No podemos utilizar la parroquia para satisfacer la necesidad meramente psicológica que hoy experimentan muchos al sentirse solos e inseguros ante la complejidad de la vida ni tampoco vale la “comunidad de amigos” ni mucho menos es lugar para “élites” que persiguen la propia perfección o el propio bienestar espiritual.
Hay que descubrir de nuevo el propium, es decir, lo único que puede convertir la asamblea parroquial en una communitas cristiana: la común vocación al seguimiento de Cristo.
¿Cómo hacer Iglesia? ¿Cómo vivir la comunión en una parroquia?. Estos son los ámbitos en que ejercemos la koinonía:

  1. la comunión como fraternidad. Esforzarse en sentir, pensar y obrar juntos conducirá a la caridad.
  2. la comunión es un syn-odos. Un camino juntos con dones y funciones diferentes compaginando los diversos carismas.
  3. apertura a otras realidades eclesiales. La parroquia debe hacer sentir esta comunión a todos sus miembros y la interacción con otras parroquias…

CONVOCADOS A UNA NUEVA EVANGELIZACION

El Evangelio no es una realidad que flota en el vacío. El Evangelio es siempre «acontecimiento histórico». El Evangelio se encarna y existe en personas concretas que lo anuncian y comunican y en personas concretas que lo acogen y lo viven. Por eso, no existe evangelización sin evangelizadores. Y no habrá una evangelización nueva si no hay evangelizadores nuevos.
El problema vocacional del que tanto se habla hoy en la Iglesia occidental, no consiste en la escasez del número de sacerdotes y religiosos, sino en la ausencia de la experiencia de vocación. No se escucha la llamada del Resucitado a evangelizar. Son muchas las parroquias, las comunidades y grupos cristianos que viven su fe sin sentirse llamados a comunicarla.
Son muchos los cristianos, incluso practicantes convencidos, que viven sin sospechar siquiera que ellos puedan tener alguna responsabilidad de anunciar y comunicar algo a los demás.
… «la Iglesia entera es misionera y la obra de la evangelización es un deber fundamental del Pueblo de Dios». Despertar la conciencia de que todos estamos llamados a evangelizar, representa hoy una urgencia. Si queremos echar las bases de una nueva evangelización es necesario despertar la vocación misionera y el potencial evangelizador de los creyentes, las familias, los grupos, las comunidades….

COMENZAMOS LAS CLASES DE GUITARRA PARA LOS PEQUES

INTENCIONES DE MISAS

Lunes 13 por Int. Luisa Méndez, Martes 14 por Fco. Secades y Ángeles, Miércoles 15 por Úrsula, Bienvenido y Pedro, Jueves 16 por Rosario Valledor, Viernes 17 por…, Sábado 18 por…, Domingo 19 a las 10:00 por…, a las 11:30 por Manuel Suárez, a las 12:30 por Amelia Flórez