La parroquia cuenta con nueve colaboradores para asuntos económicos:
Antonio, Conchita, Chani, Charo, Flor, Loli, Maximina, Pili y Rosa
Unos se encargan de contar el dinero de las colectas y la recaudación del lampadario, amén de llevarlo al banco; otros cobran a domicilio el llamado "censo", esto es, las aportaciones voluntarias que algunos feligreses hacen periódicamente en favor de la parroquia; otro voluntario se encarga del libro de contabilidad parroquial. Tres miembros de este grupo (Antonio, Chani y Loli) fueron elegidos por los demás para constituir el Consejo Económico propiamente dicho, que se reúne cada tres meses con el párroco para asesorarle en todas las cuestiones económicas parroquiales. Una vez al año en enero, se reúne el equipo al completo. El Consejo Económico se rige fundamentalmente por lo establecido en el Estatuto Diocesano del año 1995.